Violencia y Psicología
Causas Sociales y Salud Mental
La violencia no es un accidente individual ni una mera patología que habita en la mente de unos pocos. Desde una perspectiva psicológica comprometida con las causas sociales, la violencia es, ante todo, un fenómeno estructural que se anida en las desigualdades económicas, las normas culturales patriarcales y la ausencia de derechos fundamentales. Como bien señala la teoría feminista, la violencia de pareja íntima no surge de la psique aislada de un agresor, sino de un andamiaje sociocultural que naturaliza el control y la dominación (Badenes-Sastre, 2024). Comprender esto implica reconocer que de lo personal nace lo político, y que la salud mental no puede separarse de las condiciones materiales en las que las personas viven.
La Organización Mundial de la Salud y las Naciones Unidas han documentado de manera sostenida que la violencia —física, psicológica, sexual o estructural— constituye uno de los determinantes sociales más poderosos de la salud mental. Las experiencias adversas en la infancia, el maltrato, la discriminación y la exclusión social no solo precipitan trastornos como la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático, sino que perpetúan ciclos de desigualdad que atraviesan generaciones (Fiorillo et al., 2024; Organización de las Naciones Unidas, 2024). La pobreza, la inestabilidad laboral y la falta de vivienda digna actúan como perpetuadores de la angustia, mientras que los sistemas de salud mental —frecuentemente desfinanciados— se ven abrumados por una demanda que no es aleatoria, sino que sigue líneas de clase, género y etnia.
Desde la práctica clínica, es frecuente escuchar que la violencia es un "problema de comunicación" o una "dificultad de control emocional" del individuo. Sin embargo, esta lectura individualista no solo es insuficiente, sino que resulta peligrosa: invisibiliza el poder de los contextos y culpabiliza a las víctimas. Las terapias cognitivo-conductuales y otras intervenciones basadas en evidencia tienen un lugar importante en la recuperación, pero su eficacia se ve limitada cuando no se acompaña de una comprensión del entorno social. No es posible sanar a una persona si su entorno sigue siendo hostil; no se puede pedir resiliencia a quien vive bajo amenaza constante.
En este sentido, la psicología clínica debe asumirse como una herramienta de derechos humanos. La salud mental es un derecho, no un privilegio, y su garantía exige intervenciones que trasciendan la consulta. Las intervenciones familiares, las terapias centradas en la persona y, de forma complementaria, las prácticas de atención plena (mindfulness) —tematizadas en entregas previas de esta colección— pueden ofrecer recursos de autorregulación y contención emocional, pero nunca deben servir como sustituto de la justicia social. Aspectos específicos de esta aproximación la trata el Mtro. Ernesto Ordóñez García en su artículo para Perspectivas. Cuando el mindfulness se descontextualiza de las estructuras que generan el sufrimiento, corre el riesgo de convertirse en una mera técnica de adaptación al malestar, en lugar de una vía hacia la transformación.
La violencia nos interpela como profesionales y como sociedad. Requiere que abandonemos la comodidad del diagnóstico individual para mirar hacia las políticas públicas, la distribución de la riqueza y los contratos culturales que normalizan el daño. La psicología, en su mejor versión, es una ciencia social que acompaña la liberación de las personas, no su adaptación silenciosa al sufrimiento.
Referencias
Badenes-Sastre, M. (2024). Transformative effect of intimate partner violence against women based on sociocultural factors trapping women in a violent relationship. Current Psychology, 43, 1–15. https://doi.org/10.1007/s12144-023-05101-2
Fiorillo, A., De Giorgi, S., Sampogna, G., Di Vincenzo, M., De Giorgi, R., & Carrà, G. (2024). Social determinants of mental health (Sustainable Development Goals Series). Springer. https://doi.org/10.1007/978-3-031-52903-5
Organización de las Naciones Unidas. (2024). Mental health and wellbeing. https://www.un.org/en/global-issues/mental-health
Organización Mundial de la Salud. (2022). World mental health report: Transforming mental health for all. https://www.who.int/publications/i/item/9789240049338

